Una delegación de 21 productores pertenecientes a la DLG (Sociedad Alemana de Agricultura) visitó nuestro país. Durante su recorrida, mantuvieron contacto con los principales actores de la agroindustria nacional, analizaron las perspectivas a futuro del sector y reforzaron su colaboración con Expoagro.

“Volvemos a casa con la sensación de que Argentina tiene un gran potencial y la posibilidad de incrementar su producción agraria un 50% en los próximos 10 años. No es un deseo, sino una verdadera visión de lo que el país puede alcanzar”. Las palabras pronunciadas por Hubertus Paetow, miembro del directorio y vicepresidente de la DLG (Deutsche Landwirtschafts-Gesellschaft – Sociedad Alemana de Agricultura) todavía resuenan en las cabezas de muchos de los funcionarios y empresarios nacionales que lo escucharon durante su reciente visita al país. Es que la organización alemana es una de las principales referentes dentro de la agroindustria a nivel mundial, por lo que su voz es una palabra autorizada dentro del sector.

Acompañados por Exponenciar, una delegación de 21 productores de la DLG pasó por el país con el fin de tomar contacto de primera mano con el esquema productivo argentino y explorar las posibilidades concretas de vinculación a nivel de transferencia de tecnologías e inversiones. “Quedamos impresionados por la sustentabilidad de las empresas dueñas de sus propias hectáreas, en donde se pueden visualizar proyectos con agregado de valor y que además cuidan el impacto ambiental”, comentó René Döbelt, otro de los miembros de la entidad alemana que formó parte de la comitiva, y que quedó deslumbrado también por las virtudes de la siembra directa, el control de malezas y la rotación de cultivos.

El grupo de la DLG que visitó Argentina estuvo integrado por productores y empresarios innovadores preocupados por temas globales como la competitividad de los sistemas agrícolas, el desarrollo de los sistemas de producción y la gestión de las empresas. En sus giras habituales por el mundo, los integrantes de la organización abordan las tendencias de la agroindustria internacional y temas comunes de preocupación para el sector como la sustentabilidad y las certificaciones ambientales.

Uno de los lugares visitados por la comitiva fue un establecimiento modelo ubicado en Carmen de Areco, provincia de Buenos Aires. El grupo de alemanes recorrió un lote de maíz, otro de soja, rodeos y ensayos forestales, mientras se interiorizó por las diferentes actividades que desarrolla la empresa como la producción de cultivos, semillas, ganadería, industria porcina y forestación. “En una semana de visita no nos alcanza para decir qué lugar de Argentina es mejor para invertir, pero sospechamos que lo relacionado a la forestación brinda muy buenas oportunidades”, pronosticó Döbelt.

En su Alemania natal, Döbelt posee una explotación de 1400 hectáreas dividida en dos campos de Sajonia, una región ubicada en el centro-este del país. Su esquema se completa con cuatro divisiones productivas: se dedican a la horticultura orgánica, enfocada principalmente en papas, zanahorias, arvejas y remolachas; la producción granaria con trigo, maíz y alfalfa; la lechería con 700 vacas que producen 10 mil litros por animal; y por último una planta de biogás. Además, cuenta con una pequeña quesería y panadería donde venden sus productos de forma directa a los vecinos de la ciudad.

El rol de las nuevas generaciones también fue una de las inquietudes dentro del grupo de productores alemanes, ya que en Europa hay un promedio de edad muy superior respecto a nuestro país. Allí Paetow resaltó el gran espíritu emprendedor del hombre de campo argentino y la cantidad de jóvenes dedicados a la agricultura. “Estamos muy impresionados por el profesionalismo de los productores. Son grandes exportadores, que se defienden muy bien en el mercado internacional. En la medida que se sostengan las decisiones políticas y se genere confianza, seguramente llegarán nuevas inversiones que ayudarán a que la agricultura no sea tan soja dependiente”, aseguró por su parte Döbelt.

En ese sentido, su compatriota también destacó la importancia de dejar atrás una mirada cortoplacista y que el país alcance una estabilidad política y económica que permita la llegada de inversiones, tanto internacionales como nacionales. “En aquellos sectores donde se necesita de inversiones de largo plazo y mayor envergadura, como por ejemplo la producción de cerdo, a la Argentina le falta todavía recorrer mucho camino para lograr los estándares que existen en otros lugares del mundo”, agregó Paetow.

Fundada en 1885 y con más de 30.000 miembros, la DLG es una organización que goza de liderazgo mundial en el sector de la agricultura y los alimentos. Además de ser la entidad que organiza Agritechnica, la feria de maquinaria agrícola más importante del mundo bajo techo, que acaba de realizarse el mes pasado en Hannover, Alemania. “La exhibición es un negocio muy difícil donde se debe desarrollar las relaciones internacionales y motivar a las distintas compañías a invertir en exposiciones. Y eso no siempre es fácil. Por eso creemos que podemos brindar ciertos conocimientos y experiencias de nuestro negocio a la Argentina”, explicó Paetow.

Expoagro y Agritechnica mantienen un estrecho vínculo de cooperación desde el 2008. Y hace dos años se convirtieron además en socios Premium, lo que potencia aún más la relación entre ambas exposiciones y la colaboración permanente en misiones comerciales o de intercambio técnico. “Queremos ayudar a desarrollar el sector de la exhibición en la Argentina. Siempre creemos en la cooperación entre las compañías de exhibición, y estamos muy contentos de poderlos visitar en su país y cooperar con Expoagro”, agregó.

Durante su recorrida por la Argentina, la DLG visitó lugares estratégicos de la producción argentina y mantuvo reuniones clave con funcionarios, organizaciones y empresarios del sector, con el objetivo de establecer vínculos y compartir experiencias. Se trató de un intercambio que no hizo más que ratificar que los agricultores del mundo comparten una agenda global donde se resalta la importancia de temas vinculados a medio ambiente, comunicación con la sociedad, tecnologías y protocolos de seguridad. “Los estándares que garantizan la inocuidad de los procesos y productos no pueden ser cuestiones de cada país, deben ser compartidos globalmente y estar orientados a reconstruir la confianza de los consumidores”, dijo Philipp Schulze Esking, miembro de la comisión directiva de la DLG y otros de los integrantes de la comitiva.

La agenda de los 21 representantes de la DLG estuvo cargada de actividades e incluyó encuentros de intercambio con los equipos de AAPRESID y CREA, reuniones con autoridades del Ministerio de Agroindustria nacional y de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, una visita a la Sociedad Rural Argentina, al Mercado de Hacienda de Liniers, a la sede de John Deere en Rosario, al Centro de Entrenamiento de Monsanto en Pergamino, a la planta de lácteos Williner y al INTA Rafaela, a una granja avícola y otra porcina, y a las empresas de sembradoras Bertini y Víctor Juri.

“Esperemos que esta visita abra una alternativa para que nuestras sembradoras puedan llegar a Alemania. Se trata de un mercado que siempre nos encantó y es uno de nuestros grandes objetivos, como Francia o Dinamarca”, confirma Víctor Juri, dueño de la fábrica que tiene sede en Carmen de Areco, provincia de Buenos Aires. En tanto, Paetow destacó la calidad y tecnología de la maquinaria agrícola argentina: “Creemos que Agritechnica es la gran puerta al mercado mundial de la maquinaria y vamos a tratar de cooperar con este tipo de compañías para que accedan a Europa central, Europa del Este o Asia”.

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