La Asociación Argentina de Criadores de Senepol será otra vez parte de Expoagro y presentará ejemplares de la raza con la que apuestan a conquistar el norte argentino.

La adaptación de la ganadería al clima y las altas temperaturas que se presenta en las regiones del NOA y del NEA es uno de los desafíos de las razas bovinas. Y es allí donde ganan lugar nuevas razas y cruzas que poseen las condiciones necesarias para establecerse y alcanzar altos niveles de productividad en estas zonas subtropicales. Tal es el caso de Senepol, un ganado de origen caribeño con una alta tolerancia al calor y a condiciones forrajeras pobres.

La Asociación Argentina de Criadores de Senepol y Razas Sintéticas Derivadas tendrá por tercer año consecutivo un stand dentro de la exposición que se realizará del 7 al 10 de marzo, en el nuevo predio estable ubicado en San Nicolás (Ruta Nacional 9, kilómetro 225). Allí brindarán asesoramiento y soporte técnico a los productores, realizarán charlas y exhibirán ejemplares de las diferentes categorías y cruzas que componen la raza: Senangus (Senepol con Angus) y Senegrey (Senepol con Murray Grey).

La raza Senepol fue desarrollada en las Islas Vírgenes del Caribe a partir de otras dos razas taurinas: la Red Poll británica y la N’Dama, que era traída de Senegal junto con la exportación de esclavos. “En realidad no hay muchos ejemplares de Senepol en la Argentina, ya que su uso primario se vuelca más que nada a la producción y generación de razas sintéticas, como Seneford, Senangus o Senegrey”, explica Hugo Badell Cartasso, miembro de la asociación que hace seis años comenzó a promover el establecimiento de la raza en el país.

La introducción de los primeros reproductores tuvo lugar en la provincia de Formosa a fines de 2001 y tres años más tarde se trajeron también embriones desde Estados Unidos, que dieron lugar a nuevos ejemplares. “A partir de ahí se comenzó con la cría y el desarrollo de las cruzas. Actualmente ya se está comercializando, aunque todavía es bajo su nivel de inserción en el mercado si lo comparamos con otras cruzas, como Brangus o Braford”, acota el también médico veterinario, especializado en biotecnologías reproductivas de bovinos.

Hasta el momento, la raza ha penetrado en varias provincias y su presencia se destaca en rodeos de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Salta y Formosa. Pero su área de acción puede ser mucho más amplia, abarcando zonas de clima continental con pastos pobres o regiones áridas con condiciones de calor extremas. Pero más allá de su conocida resistencia a las altas temperaturas, la raza Senepol posee todo un abanico de virtudes que la convierten en un actor estratégico para la nueva ganadería.

“Es una raza muy dócil que se acostumbra mucho al manejo con el hombre y le aporta más mansedumbre a las razas británicas”, asegura Badell Cartasso. Tolerancia a insectos y parásitos, alta producción de leche, excelente desempeño en pasturas con poco valor nutricional, facilidad de parto y gran precocidad sexual son algunas de las otras características que destacan a la raza Senepol. “Además, tiene una carne de muy buena calidad y comparte la misma cantidad de genes de terneza que el Angus o el Hereford”, agrega. Esto posibilita su fácil inserción en el mercado sin que su precio se vea afectado, como pasa muchas veces con las cruzas de origen índico, con un nivel inferior de carne.

“Ahora vienen épocas de tecnificarse y de incorporar tecnología, como se ha hecho en la agricultura, para lograr que las zonas marginales donde terminó desplazada la ganadería obtenga mejores tintes productivos”, advierte el especialista. Inseminación a tiempo fijo, transferencia y producción in vitro de embriones, información genética para dirigir en forma objetiva el uso de reproductores, son algunas de las herramientas con las que la nueva ganadería de precisión pretende dar un giro copernicano en la actividad. “Se trata de procesos que cada vez se vuelven más económicos y accesibles. Y los avances en reproducción que se obtienen año a año tienen un gran impacto”, añade.

De esta manera, la raza Senepol va ganando terreno en todo el norte del país, acompañando el repunte que ha tenido la actividad agropecuaria durante el transcurso del pasado año. “El campo se ha reactivado y la expectativa para el 2017 es buena. Se respira un buen aire”, sentencia Badell Cartasso, quien concluye afirmando que igualmente aún quedan algunas tareas pendientes para que el crecimiento en materia ganadera se termine consolidando: “Los precios de la carne deberían acompañar más la inflación y se debe activar en mayor medida la exportación y el consumo interno. Pero así y todo, los números cierran y se puede trabajar”, concluye.

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