Expoagro acompañó y auspició el desarollo simultáneo en tres sedes: Rosario, Mar del Plata y Santiago del Estero.

Bajo el lema “Tecnologías para un nuevo salto productivo”, el miércoles 8 y el jueves 9 se realizó el congreso tecnológico CREA, constituyéndose en un espacio de reflexión para analizar las herramientas que pueden aumentar la productividad agropecuaria de manera sostenible en los próximos años.
Se realizó en simultáneo en tres sedes: Sur (Mar del Plata), Centro (Rosario) y Norte (Santiago del Estero), y todo lo ocurrido en una sede pudo seguirse desde cualquiera de las otras de manera virtual.
Con la idea de que “producir más y mejor es una obligación moral”, los organizadores enfocaron el evento en el contexto de una población mundial en aumento, un ambiente que hay que cuidar y la disponibilidad de tecnologías de producción y de gestión de procesos en constante mejoría.
Así, el congreso se desarrolló en cuatro bloques:
– Contexto: desafíos globales para la producción agropecuaria en el mediano plazo”.
– Ambiente: Propuestas tecnológicas para un salto productivo sostenible y con consenso social.
-Tecnologías promisorias para aumentar la productividad en agricultura, ganadería de carne y leche.
– Gestión y organización de la empresa.El coordinador temático del congreso, Federico Bert, un destacado asesor CREA y a su vez emprendedor agro-tecnológico, explicó que para preparar el contenido del congreso, se hizo un intenso trabajo de prospectiva tecnológica con intercambios entre los grupos CREA de todas las zonas productivas del país. De este sondeo surgió una demanda específica por tecnologías ante los desafíos actuales, tanto tranqueras adentro como afuera. Así, entre los temas que fueron abordados en Mar del Plata, Rosario y Santiago del Estero, la conservación de suelos, el manejo de efluentes y las pulverizaciones seguras en zonas periurbanas figuraron como prioritarios.

Disertantes de renombre internacional expusieron su conocimiento ante un público ávido de novedades, en un formato de charlas cortas que apunta a clarificar los mensajes en un concepto nuevo conformado por tecnología, entretenimiento y diseño.

“En los últimos años aprendimos por la fuerza que no existe más la agricultura simple, que no implique caminar mucho por los lotes y que se maneje a control remoto”, aseguró Ricardo Negri, líder de la unidad de Investigación y Desarrollo de Aacrea, en una de las alocuciones centrales.
Negri recordó que “cuando una tecnología de insumos irrumpe, genera un aumento en el valor de la tierra, mientras que la tecnología de procesos no siempre traslada su valor a ese activo clave porque existen, en tal caso, diferencias entre empresas”.

Sin embargo, advirtió que no hay ninguna tecnología útil “si uno no sabe a dónde va”. Por ese motivo, el desafío más grande de las empresas alcanza a los equipos de trabajo: dueños (estableciendo los intereses), directivos (indicando cuál es el camino) y gerentes (haciendo las cosas bien).

“Esto que parece muy simple no se observa en muchas empresas: algunas no tienen en claro cómo definir sus objetivos, mientras que en otras los objetivos están acordados con los dueños”, comentó.

“Pensamos en el futuro, pero no lo hacemos adecuadamente. Apenas el 30% de las empresas dan participación a las futuras generaciones. La mayoría lo hace individualmente, lo cual no es sustentable en el largo plazo. Si no se dan esas discusiones, pensamos como gerentes hablando del resultado anual, pero no del futuro”, razonó Negri.

“Cuando no se sabe quién piensa en el largo largo plazo, difícilmente se pueda ser atractivo. Hoy nadie sigue a una persona si no le dice a dónde lo lleva. Si los gerentes no son claros al marcar el camino, difícilmente podrá sostenerse”, confió Negri.

La falta de estrategias simples implica que los empresarios no tienen en claro hacia dónde ir. Y esto termina influyendo al contextualizar a la empresa con el torno. Así, si el contexto presenta un entorno de posibilidades, invita a jugarse enteros. Pero si el entorno es amenazante, o no se avanza o se lo hace con mucha cautela.

“Por eso me asusta ver empresas que estando débiles en un contexto amenazador, no están en una posición de defensa. Y son muchas las empresas que están en esta situación. Pero también me asusta ver que muchas empresas, que están fuertes, no perciben las oportunidades. La función social del empresario también tiene que ver con expandirse en momentos de fortalezas y de oportunidades y de diversificarse en momentos de amenazas”, concluyó.

Más información en: www.tecnologicocrea.org.ar

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