Felipe Solá en Expoagro

El ex gobernador bonaerense confió en que los productores argentinos pueden ser eficientes con una soja a 300 dólares. Y resaltó que sin trabas en la comercialización se puede alcanzar el objetivo de 150 millones de toneladas en el mediano plazo.

“Expoagro significa todo lo que el Gobierno pretende ignorar. Es el crecimiento agrícola, el esfuerzo de los productores, la mayor eficiencia mundial en producción. Para el lado que se lo mire, el productor argentino está entre los más eficientes del mundo, pero enfrenta una política de ninguneo absoluto, que se termina el 10 de diciembre, independientemente de quién gane las elecciones”. Esta definición le pertenece a Felipe Solá, que en la megamuestra agropecuaria sostuvo que el 11 de diciembre se ve como gobernador bonaerense, acompañando el proyecto de Sergio Massa.

El ex gobernador indicó que el Frente Renovador presentó “proyectos muy claros para el sector durante 2014, que no salieron por decisión de la mayoría oficialista en ambas Cámaras. Solicitamos una reducción del 50% a las retenciones del maíz, pedimos que las eliminaran sobre los cultivos de invierno, especialmente trigo, y que se implementara una política de siembra que le permita al productor saber si va a obtener algo de rentabilidad antes de sembrar. Pero los diputados oficialistas no nos escucharon”, se lamentó.

Solá descartó que en el futuro cercano se reiteren los históricos precios que acompañaron la comercialización de commodities a lo largo de prácticamente una década. “Pero podemos ser eficientes con una soja a 300 dólares”, afirmó.

También destacó que sin trabas en la comercialización se puede alcanzar el objetivo de 150 millones de toneladas en el mediano plazo. “Pero hace falta acomodar la infraestructura, como trenes de carga, y generar mucho más valor fronteras adentro para conseguirlo. Allí juega un rol vital la inversión, que sólo decidirá desembarcar en Argentina en la medida en que se le permita a los empresarios vender al exterior”, analizó.

El legislador massista, conocido también por su condición de productor agropecuario, fustigó la supuesta necesidad de “cuidar el consumo interno”, ya que ello llevó a la pérdida de cabezas de ganado, lentitud en el desarrollo porcino y aviar, menor producción de maíz, imposibilidad de vender trigo y de la pérdida de rentabilidad de la lechería. “Para una potencia agropecuaria como Argentina, una política como la actual es gravísima”, agregó.

Descargar gacetilla en .PDF aquí

Descargar foto en alta: Foto1

Te puede interesar: