Con el apoyo técnico del INTA, el cultivo del ananá avanza en el noroeste de la provincia gracias a la incorporación del sistema de producción con mulching plástico. Esta tecnología permite obtener plantaciones más sanas, uniformas y con menor presencia de malezas. Una innovación que potencia la producción de este fruto.

Con el acompañamiento técnico del INTA, el ananá misionero comenzó a consolidarse como una alternativa productiva con potencial de crecimiento en el norte de la provincia.