A partir de una demanda de productores y veterinarios de las granjas de Concepción del Uruguay, un equipo del INTA realizó una evaluación para utilizarla en condiciones comerciales. Con muy buenos resultados, este tratamiento de la cama de pollo -residuo que se genera en las granjas después de la crianza de estas aves- busca bajar la carga de microorganismos patógenos.
