Raúl Crucianelli hace más de tres décadas que está al frente de la empresa que lleva su nombre y que este año está cumpliendo su 60 aniversario. También preside la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaría Agrícola (CAFMA). Una voz calificada para hablar de lo que viene.

“Nos pasamos los últimos años, que fueron muy difíciles, trabajando tranqueras adentro”, comienza Raúl Crucianelli, el titular de la firma que lleva 60 años fabricando sembradoras desde la localidad santafesina de Armstrong.  “Nos concentramos en actualizar tecnológicamente los equipos y usamos el período de recesión para renovar la línea de sembradoras de grano grueso y fino. Hoy tenemos muchas novedades para nuestros modelos Gringa y Pionera”, anuncia.

Esas novedades serán presentadas oficialmente en Expoagro, del 7 al 10 de marzo en el flamante predio estable de San Nicolás, sobre el kilómetro 225 de la Ruta Nacional 9. “Ya hemos adquirido el lote y tenemos muchos productos nuevos para llevar”, adelanta Crucianelli, que lleva 30 años liderando la empresa familiar y desde hace poco tiempo preside la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaría Agrícola (CAFMA).

“Es una buena noticia que Expoagro se radique en un lugar por un tiempo determinado”, señala. “La verdad es que cayó muy bien la decisión, ya que nos va a permitir hacer un buen stand, tener continuidad en el tiempo, preparar la infraestructura y poder atender mejor al visitante”, agrega el empresario.

Entre las innovaciones que serán anunciadas en 2017, Crucianelli propone una diversificación del caudal tecnológico en sembradoras, como las de distribución neumática de insumos Air Drill y Air Planter, con tolvas centralizadas para una mayor autonomía de trabajo y menor tiempo de carga.

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“Hemos hecho muy buena inversión en desarrollo, en ingeniería, en prototipos, y ahora los productores nos encuentran con toda la línea renovada en un momento muy distinto para la actividad agropecuaria”, advierte Crucianelli, que trabajó codo a codo junto a su padre Nazareno, fundador de la compañía, y hoy hace lo mismo con sus hijos Gustavo, Betina y Laura. Es que las tareas de Raúl se multiplican, ya que hace poco más de un mes asumió como nuevo presidente de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA). “Es el comienzo de un período favorable y las medidas adoptadas por el Gobierno para el campo han caído muy bien”, agrega.

El sector en la mira

El buen escenario que plantea el empresario comenzó a principios de este año tras el cambio de Gobierno y ya puede traducirse en números concretos. “Creo que va a terminar un año en general positivo, con ventas en un 20% o 30% por encima del ciclo pasado. Y seguramente en algunos rubros la diferencia va a ser mayor”. En ese sentido, Crucianelli advierte que la reactivación no fue pareja para la industria de maquinarias agrícolas y algunos sectores se vieron más beneficiados que otros, como es el caso del boom que experimentaron las sembradoras. “Nosotros nos hemos puesto ya en marcha por la estacionalidad de la demanda, pero no todos arrancamos de la misma manera”, confiesa y señala a los fabricantes de cosechadoras, poscosecha y acoplados como los más postergados en términos de crecimiento.

Otra señal de alerta para el titular de CAFMA es el peligro que puede acarrear al mercado interno una economía excesivamente abierta a los productos del extranjero. “Hay algunas luces amarillas porque tenemos un país que sale de una gran restricción a las importaciones y el peligro es ir hacia una apertura descontrolada”. Sin embargo, el dueño de la fábrica afincada en la ciudad santafesina de Armstrong confía en que el actual gobierno será “prolijo” en este sentido y tomará en cuenta la importancia que tiene para el país el sector de maquinaria agrícola. “Seguramente se retocará el tema de las importaciones y se tomarán modelos de otras partes del mundo”, añade Crucianelli. “Si está bien reglamentado, el hecho de que ingresen productos de afuera también nos ayuda a crecer”, remata.

En tanto, en el rubro exportaciones reclama “políticas de continuidad perdurables” y no “coyunturales”. “A las exportaciones hay que mirarlas siempre a largo plazo”, señala el empresario, que ve en el tipo de cambio y la carga impositiva obstáculos que dificultan la competitividad de los productos nacionales en el exterior. “Pasamos por un momento difícil y para el sector exportar es fundamental”, explica el titular de la compañía que hoy comercializa sus sembradoras en más de 15 países del mundo. Y rescata la “gimnasia exportadora” que el sector ha adquirido a lo largo de los años: “algunos colegas lo han hecho mejor que otros y se han ganado mercados como Europa del Este, Sudáfrica y por supuesto, los países limítrofes”.

“Argentina es un país que produce máquinas agrícolas de punta y cuando salimos a las exposiciones del mundo vemos que nuestros productos están bien conceptuados”, considera el industrial que, junto a Expoagro, por estos días es parte de la delegación a Bologna, Italia, para asistir a la nueva edición de EIMA, la exposición de maquinarias más importante de Europa. “Si queremos ver máquinas grandes vamos a Estados Unidos, pero si queremos ver accesorios, equipamiento y tecnología de punta para aplicar a nuestras máquinas, vamos a Bologna”, asegura Crucianelli, en lo que será su primer viaje como presidente de CAFMA.

Por último, olfatea que este nuevo escenario abierto para el sector del campo traerá beneficios para todos. “En Armstrong ya se respira otro clima”, confiesa sobre el pequeño pueblo en el que se asienta su imponente planta de 60 mil metros cuadrados. “La mayoría de los fabricantes de maquinarias agrícolas son del interior del país. Ahí convivimos con el empleado y el operario. Conformamos una gran familia. Y cuando las fábricas funcionan bien, la actividad de esos pueblos crece. Se pagan mejores salarios, mejora el nivel de vida, y ese es el objetivo al que todos aspiramos”, concluye.

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