Cuchillos artesanales, tradición criolla hecha a mano

Cuchillos artesanales, tradición criolla hecha a mano

Eduardo Salazar, artesano proveniente de Jujuy, es soguero y se dedica a la elaboración de cuchillos artesanales, con especial atención en el retejido de cabos y la confección de vainas de cuero. Su trabajo también incluye detalles de platería que aportan identidad y distinción a cada pieza.

La soguería, oficio nacido en el Río de la Plata hace más de cuatro siglos y basado en el trabajo del cuero crudo, mantiene viva una tradición que se distingue de la talabartería, dedicada al cuero curtido. En este arte, cada pieza comienza con la selección de hojas de forjadores y revendedores, mientras que el cuero vacuno es preparado de manera artesanal para transformarse en la materia prima que dará forma a diseños únicos, cargados de historia y oficio.

Para sus creaciones, Eduardo Salazar cuenta a Expoagro que selecciona hojas adquiridas a distintos forjadores y revendedores, mientras que el cuero vacuno crudo lo compra en piezas y luego realiza el rebajado y acondicionamiento necesarios para obtener la materia prima con la que da forma a sus diseños.

“El proceso de realizar un cuchillo es muy lindo”, remarca el artesano, y agrega que la creación puede comenzar con una hoja proporcionada por el cliente o mediante la adquisición de hojas de forjadores. También destaca la práctica del intercambio de hojas forjadas criollas entre colegas.

La elección del cuero no es aleatoria: se busca un tono acorde a las características de la hoja, seleccionando entre colores más oscuros o claros según la necesidad de la pieza. La conformación final del cuchillo suele involucrar el trabajo de platería. Salazar menciona que, si bien él realiza algunos de estos trabajos, también colabora con plateros renombrados del país para finalizar las piezas.

Sobre las características que busca al momento de seleccionar los materiales y cómo influye esa elección en el resultado final, el artesano profundiza en los componentes técnicos de las piezas que ensambla. Menciona estilos específicos de forja decorativa y estructural, como los patrones “pluma”,ladder” (escalera), “mosaicos random” y “random”, detalles que reflejan el nivel de sofisticación en las piezas que selecciona para sus trabajos de soguería.

Debido a la falta de plateros especializados en el estilo criollo en Jujuy, el artesano ha tenido que asumir esta tarea para poder finalizar sus piezas con mayor celeridad.Hago algo de platería porque acá no hay plateros que realicen platería criolla y hay terminaciones que necesito sacar pronto. Entonces hago una platería sencilla, lisa, con algunas rayas y marcas, pero muy simple. Al cliente le gusta porque sale todo de mí. Son piezas diferentes, más sencillas, pero hechas íntegramente por mí”, señala.

Por último, destaca que “no existen palabras para expresar lo que se siente al terminar una pieza” y se define como un “privilegiado” al poder desempeñar el arte de la soguería y la platería en Argentina.

Cada cuchillo artesanal es mucho más que una pieza utilitaria: es el reflejo de horas de dedicación, de la búsqueda minuciosa de materiales y de la sensibilidad de un creador que imprime en cada detalle parte de su historia y su identidad.

Por Marizú Olivera Orquera

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