Crean un dispositivo que mide el tránsito en los caminos rurales
Un equipo de profesionales bonaerenses desarrolló un dispositivo de bajo costo capaz de medir el tránsito en caminos rurales y generar información clave para planificar obras. Mediante tecnología LiDAR, el prototipo registra cantidad de vehículos, sentido de circulación, velocidad estimada y tamaño de las unidades.
Los caminos rurales cumplen un papel estratégico para la producción, la logística y la conectividad de numerosas localidades. Conocer la cantidad y el tipo de vehículos que circulan, las velocidades que alcanzan y los sentidos de desplazamiento resulta clave para dimensionar las necesidades de cada corredor. La falta de estos datos dificulta establecer prioridades y planificar obras en función del tránsito real. Frente a esta problemática, un equipo de especialistas desarrolló un prototipo de bajo costo que permite relevar el tránsito rural y generar datos concretos para planificar y priorizar futuras intervenciones viales.
Para el ingeniero Bernardino Capra (DVBA/UIDIC), uno de los principales desafíos es dejar de pensar el mantenimiento de los caminos rurales como una sucesión de intervenciones puntuales y comenzar a abordar la red vial como una infraestructura que requiere diagnóstico, planificación y seguimiento. “Mantener caminos rurales, caminos no pavimentados, no es pasar la máquina —como se dice comúnmente en nuestra zona del interior—; es mucho más que eso: es realizar gestión de activos”, explicó a Expoagro.

En ese sentido, Capra remarcó que una red de caminos no pavimentados debe ser considerada una obra de ingeniería civil y, por lo tanto, gestionada a partir de información técnica que permita conocer sus condiciones y necesidades. Entre esos datos, el tránsito ocupa un lugar central: saber cuántos vehículos circulan, cuáles son sus características y cómo utilizan cada corredor permite establecer criterios de intervención y asignar los recursos disponibles sobre una base objetiva. “Conocer el tránsito y sus características es parte del diagnóstico necesario para planificar, determinar políticas de intervención adecuadas y definir el presupuesto de una obra a escala municipal, cooperativa o de consorcio caminero con datos certeros”, sostuvo.
En respuesta a esa necesidad surgió el prototipo desarrollado por el equipo. Capra destacó especialmente su accesibilidad y sus posibilidades de aplicación: “Estamos muy contentos con el desarrollo, que lo hemos hecho a pulmón y que entendemos que tiene todo el potencial de una herramienta que hoy no existe en Argentina para esta aplicación, que es de bajo costo y de muy altas prestaciones”.
El dispositivo permite conocer cuántos vehículos transitan por un camino o por un tramo determinado, en qué momentos lo hacen, estimar velocidades y sentidos de circulación e incluso realizar una aproximación al tipo de unidad, diferenciando entre automóviles, motos, camiones y maquinaria agrícola. Estos registros permitirían, además, identificar corredores con mayor demanda y comparar qué sucede con el tránsito antes y después de una lluvia o de una intervención con motoniveladora. “De lo que se trata es de que sea una herramienta de la planificación para decidir una obra”, señaló Capra, quien advirtió que actualmente este tipo de información prácticamente no existe en gran parte de la red rural no pavimentada del país.
¿Qué es la tecnología LiDAR y cómo se implementó en el prototipo?
En cuanto a la tecnología utilizada, el técnico Baltazar Cicaré (DVBA) explicó que el sistema se basa en sensores LiDAR, una herramienta que existe desde hace años, pero que recientemente se volvió más accesible gracias a su masificación comercial, la reducción de su tamaño y su menor consumo energético. “Es una tecnología que, por ejemplo, usan los autos autónomos como Tesla o los autos eléctricos más modernos; es una tecnología que detecta obstáculos adelante”, detalló.

Su aplicación en caminos rurales busca resolver un desafío particular: realizar mediciones en lugares donde muchas veces no existe disponibilidad de energía y donde los métodos tradicionales de conteo presentan dificultades debido a las propias características de las trazas. A diferencia de una ruta pavimentada, explicó Cicaré, los caminos de tierra modifican su configuración por efecto del tránsito, las lluvias o las tareas de mantenimiento. “Con el tiempo o con la lluvia, ya no tenés más el mismo camino que tenías cuando lo colocaste, y eso te genera un montón de inconvenientes técnicos”, señaló el especialista.
El desarrollo, en el cual también participa la ingeniera Elisa Frígoli Albert (UIDIC), terminó de tomar forma cuando el equipo comprobó que dos sensores LiDAR comerciales podían trabajar de manera conjunta y obtener información sin intervenir físicamente sobre la calzada. “Nos dimos cuenta de que era posible colocar dos sensores de tipo LiDAR comerciales enfocando el camino de forma perpendicular”, relató Cicaré. Así, cada vez que un vehículo atraviesa el punto de medición, el sistema puede estimar su velocidad, determinar el sentido de circulación, establecer a qué distancia pasó e identificar la trocha utilizada.
Pero el valor del dispositivo no se limita al conteo. La información acumulada permite construir estadísticas sobre el comportamiento del tránsito y detectar particularidades asociadas, por ejemplo, a la salida de la cosecha o a sectores cercanos a escuelas rurales. “Todos sabemos que en los caminos pasa gente, pero no se sabe si son vehículos de gran tamaño, si son todos autos o la velocidad con la que pasan”, explicó Cicaré. Para el especialista, disponer de estos registros representa “la base de la planificación”, ya que, mientras en las rutas se realizan conteos vehiculares para proyectar estructuras, bases y pavimentos, en buena parte de los caminos rurales esa estadística todavía no existe debido al costo y la complejidad de las tecnologías tradicionales.

La autonomía fue otro aspecto central del diseño. El equipo puede funcionar con alimentación propia o mediante un panel solar y se instala sobre un poste al costado del camino, mientras un chip de telefonía permite transmitir los datos periódicamente. “Se coloca, se amura en un palo al costado del camino, se nivela y se lo deja andando”, resumió Cicaré. Esta configuración busca que el sistema pueda permanecer operativo en zonas rurales con infraestructura limitada y generar información de manera continua sin requerir una intervención permanente.
El prototipo fue presentado en Mendoza por un equipo integrado por profesionales de la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires (DVBA) y la Unidad de Investigación y Desarrollo de Ingeniería Civil (UIDIC) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata.
El desafío ahora será avanzar en la aplicación y validación del prototipo en distintos escenarios y evaluar su potencial de réplica en municipios, cooperativas y consorcios camineros. Con una tecnología accesible y pensada para operar en condiciones rurales, la propuesta apunta a transformar datos en una herramienta concreta de gestión: conocer primero cómo se utilizan los caminos para poder decidir mejor dónde, cuándo y cómo intervenir.
Por Marizú Olivera Orquera.
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