En un sector olvidado por la agricultura de precisión, como lo es el arroz, contar con información satelital que permita al productor o asesor arrocero gestionar y monitorear su campo de manera remota a través de imágenes satelitales, permite, por primera vez, introducir a esta economía regional en el mundo de la agricultura de precisión.

En el marco del Plan Espacial Nacional de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), más de 600 profesionales de todo el país y de las más variadas disciplinas, durante una década de trabajo atravesando cambios de gobierno y políticas de Estado, desarrollaron el satélite de observación con microondas SAOCOM 1A, el cual se encuentra en el espacio desde octubre de 2018. Convirtiéndose en un verdadero ejemplo de construcción colectiva.
La misión llevará al espacio una compleja tecnología de observación de la Tierra y es uno de los proyectos tecnológicos más desafiantes que se ha desarrollado en el país, ya que se trata del primer satélite del mundo que medirá la humedad del suelo en tiempo real y a una escala de resolución de 100 metros con fines agropecuarios. Impulsado por la CONAE y con el aporte del INTA, el satélite permite ofrecer propiedades distintivas de la observación mediante radar que aportan posibilidades únicas para el desarrollo de la agricultura de precisión en la producción de arroz.

En este sentido, en el marco de Expoagro en La Rural de Corrientes, se realizó el tradicional Tecnódromo, y allí, mostramos en detalle la última tecnología disponible en el país para la producción arrocera, como por ejemplo: la información que brindará el SAOCOM 1A.

Tal es el impacto de este satélite radar para la producción arrocera, que permitirá gestionar con gran fiabilidad la necesidad de riego de cada sector del lote, haciendo más eficiente el uso del recurso agua, reduciendo significativamente los costos asociados al riego y maximizando los rendimientos granarios.
Las expectativas de su puesta en marcha y su cotejo de variables con INTA puede llegar a ser de tal magnitud que en un futuro se podrá controlar mediante algoritmos especiales la humedad de suelo y al compararla con la humedad relativa ambiente se podrá estimar la humedad de grano. Y, de ese modo, decidir el momento oportuno para comenzar la cosecha y/o gestionar los equipos correspondientes reduciendo -por evitar retrasos- una de las grandes pérdidas que se producen en el periodo de cosecha en nuestro país, las pérdidas precosecha, ocasionadas por el retraso en el ingreso de la máquina cosechadora.

Otro aspecto a resaltar, es que los sensores de la antena radar que emite y recibe el satélite tienen la capacidad de captar datos de la humedad del suelo hasta 2 metros de profundidad. Dichos radares son capaces de detectar la información tanto de día como de noche, sin importar que el cielo se encuentre totalmente nublado.

La información que ofrecerá el satélite aún no se encuentra disponible para los productores y asesores agropecuarios ya que se está esperando poner en órbita el SAOCOM 1B para lograr tener los datos con el doble de frecuencia. Mientras tanto, la CONAE está trabajando en conjunto con el INTA para traducir cada dato entregado por el radar en información útil para los usuarios.

Autores: Hernán y Cecilia Ferrari –Grupo Mecanización Agrícola (GMA) – INTA Concepción del Uruguay.

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