Técnicos del INTA Ceres registraron la presencia de la enfermedad en un cultivo de girasol en estado reproductivo inicial del centro norte de Santa Fe. Frente a este escenario, es importante realizar un seguimiento de los lotes, el estado fenológico y la severidad de los síntomas para evaluar la necesidad de aplicar fungicidas y proteger el potencial de rendimiento.