El INTA Yuto implementa una técnica molecular que permite la identificación precisa del patógeno, que representa una amenaza para la producción y la exportación. Los laboratorios de Fitopatología y Biotecnología son claves para la detección de la enfermedad y los únicos habilitados para realizar estos diagnósticos en la región.
La PCR, siglas en inglés de ‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’, es una prueba de diagnóstico que permite detectar un fragmento del material genético de un patógeno y, de este modo, detectar su presencia en frutos infectados. “La técnica utilizada para mancha negra es una real time PCR o PCR en tiempo real lo que, además de detectar un agente causante de una infección, nos informa sobre el número de agentes causantes que existen, es decir, realiza una cuantificación”, indicó Flores y agregó: “La detección se basa en un protocolo que se centra en la localización del hongo mediante cebadores y sondas específicamente diseñados para la región ITS del ADN ribosomal 16S”.
La Resolución de la EAPyA N° 0056/2008 aprueba el Programa de Certificación de Fruta Fresca cítrica para exportación a la Unión Europea y a mercado de similares restricciones cuarentenarias. “El objetivo de esta normativa es garantizar que la fruta fresca cítrica producida en el NEA y en el NOA cumpla con las exigencias fitosanitarias establecidas en la normativa de la Unión Europea”, explicó Flores quien señaló que, además, establece la obligatoriedad de adoptar diferentes medidas fitosanitarias en las sucesivas etapas del cultivo y reglamenta el procedimiento en las plantas de empaque y en el puerto.