Codornices en Misiones. Una nota periodística, más de 1100 kilómetros de viaje y un gran negocio

Codornices en Misiones. Una nota periodística, más de 1100 kilómetros de viaje y un gran negocio

Sin saber nada del oficio, Jorge Vidaly Prytuluk, productor de Aristóbulo del Valle, transformó un impulso en un negocio millonario a base de ensayo y error. Superó la falta de consumo local apostando al escabeche y hoy su granja produce 1.100 huevos diarios que conquistan el país.

Una tarde de 2009, una simple lectura encendió la chispa. Diecisiete años después, lo que empezó como una aventura a ciegas en el centro de Aristóbulo del Valle, es hoy una marca consolidada, “Granja Don Nicolás”, que distribuye conservas de huevos de codorniz a varias provincias argentinas.

Todo gran proyecto suele tener un disparador inesperado. Para Jorge Vidaly Prytuluk, ese momento llegó hojeando páginas de papel. «El tema de las codornices surgió leyendo la revista Supercampo. Ahí vi una nota que decía: ‘Gane plata produciendo huevos de codornices’. Agarré y llamé a Buenos Aires, me gustó», resume el productor.

Ese impulso inicial se transformó rápidamente en acción. Sin dudarlo, Jorge viajó desde Misiones hasta Monte Grande (Buenos Aires) para conocer las instalaciones de cría. En junio de 2009, emprendió el regreso a Aristóbulo del Valle con un cargamento tan particular como frágil: 240 codornices apiñadas en el asiento trasero de su coche.

Aprendizaje con ensayo y error

Los primeros pasos estuvieron lejos de ser sencillos. El plan original de comercializar huevos frescos chocó de frente con una realidad de mercado: en aquel entonces, el público local no los consumía de forma masiva. Lejos de rendirse, Jorge recalculó el rumbo y decidió apostar por el agregado de valor: el envasado y escabechado, bajo el estricto cumplimiento del Código Alimentario Argentino.

«Empecé con pruebas y errores, con 240 codornices. El inicio lo realicé sin conocer nada», recuerda Jorge sobre aquellos días de puro instinto. El crecimiento trajo nuevos desafíos. Cuando el ruido y las exigencias de sanidad volvieron imposible sostener la producción en el centro del pueblo, el emprendimiento se mudó a «La Chacra», un predio de una hectárea que Jorge adquirió para armar el establecimiento desde cero.

El camino, como el de cualquier emprendedor argentino, estuvo marcado por la resiliencia: «Después hubo muchas caídas, levantadas, como todo, porque fue todo a pulmón».

Un nombre con historia 

Cuando los proveedores iniciales de aves empezaron a fallar, Prytuluk demostró una vez más su capacidad de adaptación: compró una incubadora y comenzó a generar sus propios planteles. 

El negocio ya no era un experimento; necesitaba identidad. Decidió bautizarlo Granja Don Nicolás, en homenaje a su padre. Hoy la realidad de la granja es imponente. Con un plantel de 2.000 ponedoras y una producción diaria que ronda los 1.100 huevos, el producto estrella (los huevos conservados) llega a mesas de Misiones, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.

A pesar de los vaivenes de la economía y el paso de los años (sus hijos crecieron, hicieron sus vidas y hoy lo acompaña su mano derecha en la producción), la esencia artesanal sigue intacta. 

Criar codornices exige una dedicación minuciosa. Como bien define el propio Jorge con la sabiduría que dan los años de oficio: «Es un proceso muy delicado la codorniz, es más delicado que criar gallinas. Es un lindo oficio. Hay que ponerle amor y cariño a este trabajo».

El secreto de la producción

En la Granja Don Nicolás todo el trabajo se desarrolla a partir de la experiencia propia. En el caso de la alimentación, durante los primeros 30 a 35 días, se comienza con un iniciador para pollos doble pechuga, un balanceado con alta concentración de proteínas. Iniciada la etapa de producción de huevos, se pasa a un alimento codorniz postura que cuenta con un alto nivel de calcio para asegurar cascarones fuertes y una buena postura. El tiempo de incubación es de 17 días, y las aves comienzan a poner a los 60 días y a los 70 días ya están en plena postura.

“En estos momentos me estoy manejando con una cooperativa de Sáenz Peña, Chaco, que produce un muy buen alimento y con un precio muy interesante, y ahí está la clave para poder competir”, relata con parsimonia y la característica cadencia de la tonada misionera.

Prytuluk asegura no tener problemas sanitarios graves en su emprendimiento, aunque aclara que en la sala de postura dispuso mosquiteros para evitar el ingreso de insectos que puedan transmitir alguna enfermedad.

Además, como medida profiláctica, “cuando veo que las codornices están un poco alteradas, o periódicamente, pulverizo con amonio cuaternario la instalación, que es el mejor desinfectante para este tipo de aves”. Para extremar las medidas de seguridad, Jorge tiene prohibido el ingreso a los corrales a personas ajenas al establecimiento.

Carne de codorniz

Como alternativa para aumentar los ingresos de la granja, el criador comenzó a incursionar en la comercialización de carne de codorniz.

“Estamos elaborando carne de codorniz para la gastronomía de Iguazú, Posadas, a veces me piden de la escuela de gastronomía, y en ese caso sólo se engordan las codornices macho”, explica Jorge.

Didáctico en extremo, el empresario detalla que para el consumo se utilizan “animales nuevos, porque las codornices viejas, cuando dejan de poner, son lindos animales, pero la carne es dura, como la de una gallina casera”.

En el caso de la producción de huevos el servicio de una codorniz dura aproximadamente un año, lo que representa en el caso de Don Nicolás, a “una baja normal por mes de un 5 a un 8% del plantel total”, ilustra Prytuluk.

“Hay que estar continuamente produciendo animales para ir reponiendo por las bajas y por los lotes que van quedando fuera de servicio. Hay que estar continuamente produciendo, porque reponer el plantel cuesta muchísimo”, afirma el productor que, como anécdota, cuenta que su apellido es de origen ucraniano, “mi padre vino a los 3 años y mi madre era descendiente de alemanes, linda mezcla”, concluye con una sonrisa.

Por Pablo Salinas

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