Con la campaña triguera en marcha, algunos tips para lograr un 80% del rendimiento potencial
El Ing. Agr. Horacio Repetto expuso junto a su colega Miguel Mac Maney en Expoagro 2026 sobre “Brechas de rendimiento y manejo de trigo pan”. Si bien la producción argentina viene de una campaña récord, los técnicos reconocieron que hay puntos a ajustar para mejorar el rendimiento potencial.
Para la campaña triguera argentina 2026/27 se proyecta una producción de 21,3 millones de toneladas. Conseguir este potencial de rendimiento depende de una serie de factores que fueron descritos por los ingenieros agrónomos y docentes de la carrera de Ingeniería Agronómica y la Tecnicatura Universitaria en Producción Agropecuaria de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la Sede Buenos Aires, Miguel Mac Maney y Horacio Repetto.

La exposición titulada “Brechas de rendimiento y manejo de trigo pan”, fue presentada el pasado 11 de marzo, en el Auditorio Agtech, en el marco de Expoagro 2026.
Los técnicos se encargaron de describir las prácticas de los productores que permiten manejar el potencial de rendimiento del trigo. Así, precisaron que hay tres niveles de producción a tener en cuenta: Rendimiento potencial: el máximo posible para un ambiente determinado, definido principalmente por radiación, temperatura, fotoperíodo, lluvias y tipo de suelo. Rendimiento alcanzable: el que puede lograrse controlando adecuadamente los factores limitantes y reductores como el agua o los nutrientes disponibles. Y el rendimiento logrado: el rendimiento real promedio obtenido por los productores, con factores bióticos como principal limitante.
“La brecha de rendimiento surge de la diferencia entre el rendimiento alcanzable y el logrado. CREA la define como: Brecha = Rinde alcanzable – Rinde promedio de lotes CREA”, señaló Repetto.
Sobre los factores que determinan, limitan y reducen el rendimiento, los analistas los organizaron en tres grupos: Factores que definen el rendimiento y establecen el techo productivo, que incluyen el ambiente y localidad, tipo y clase de suelo, fecha de siembra, densidad y espaciamiento, y genotipo o cultivar utilizado. Factores que limitan el rendimiento: Disponibilidad de agua, disponibilidad de nutrientes (N, P, S y Zn), Calidad del antecesor, Relación carbono/nitrógeno del rastrojo. Factores que reducen el rendimiento: Malezas, Enfermedades, Plagas, Heladas, Granizo y Estrés térmico.

“Sembrar en la fecha correcta, con el genotipo adecuado tiene el mismo costo que no hacerlo. Usar los recursos potenciales no tiene un costo adicional. Estos factores hoy son bastante considerados por los productores y explican parte de los rindes récord de la campaña 2025/26”, razonó el técnico.
En el mismo contexto, Repetto explicó que “la campaña 2025/26 fue récord gracias a que tuvo un excelente régimen de lluvias, máxima evapotranspiración real, y buenas condiciones térmicas durante el período crítico”.
El docente de la UCA remarcó que los mayores rendimientos se logran cuando coinciden “alta intercepción de radiación, temperaturas moderadas durante el período crítico, floración sin heladas ni fusarium, y llenado de granos sin golpes de calor”.
Prácticas positivas
Entre las prácticas que favorecen el logro de mayores rendimientos, Repetto destacó la siembra directa que “reduce la evaporación del suelo, mejora el aprovechamiento del agua y tiene ventajas especialmente en ambientes restrictivos de humedad”.
La sumatoria de factores, como una mejor elección de fechas de siembra, mayor atención al ambiente, mejor selección varietal, uso de siembra directa y mayor ajuste del manejo al potencial del lote, permitió alcanzar “un récord nacional de producción con 25,5 millones de toneladas; y récord de rendimiento 40,1 qq/ha”, afirmó el especialista.
Para el investigador hay tres grandes debilidades en la producción triguera argentina: “En general, fertilizamos poco, no elegimos los antecesores adecuados y el uso de fungicidas sigue siendo poco común. Todo eso junto, con otros factores, hace que perdamos rendimiento”.
Recomendaciones
Las recomendaciones para conseguir el máximo potencial de rendimiento pasan por evitar como antecesores las duplas trigo sobre trigo, o trigo sobre avena, cebada, sorgo y algunos maíces con mucho rastrojo por problemas sanitarios y alta relación C/N. En cambio, se sugieren como antecesores positivos a la soja, el girasol, la colza y la papa.

En lo que se refiere a la fertilización, Repetto recomendó “ajustarla según el potencial del lote, aplicar modelos de balance de nitrógeno, y reponer el fósforo extraído por el cultivo”.
Para el manejo agronómico, se apunta a mejorar la elección de cultivares, hacer un ajuste más fino de fechas de siembra, manejar las densidades de siembra según el ambiente, monitorear permanentemente el cultivo.
En sanidad se debe apuntar a un uso estratégico de fungicidas y hacer un seguimiento climático en tiempo real.
“Lo que proponemos es lograr un 80% del rendimiento potencial. Ese es el rendimiento que tendríamos que pensar como técnicos o como asesores”, completó el ingeniero.
Por Pablo Salinas
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