En la Unidad Penal Nº 9 de Gualeguaychú la reinserción laboral de los internos es una realidad
En julio de 2024 quedó oficialmente habilitada la sala de faena de ovinos en la Unidad Penal donde trabaja un grupo de internos. Para lograr la reinserción social y laboral de los detenidos se brindan distintos talleres productivos.
La reinserción socio laboral de los presos es un axioma que se repite y presenta como una sentencia, pero pocas veces se muestran los resultados ante la sociedad.
Este no es el caso de la Unidad Penal Nº 9 “Granja Penal El Potrero” de Gualeguaychú, el segundo centro penitenciario más antiguo del país, que cuenta con un programa de talleres productivos, cuyo punto más destacado es una sala de faena para ovinos que atiende a productores de toda la región.
La Unidad se encuentra en la ruta provincial 136, kilómetro 26,5, y en la actualidad cuenta con 569 internos alojados (entre mujeres y hombres), y es la segunda con mayor población dentro de la provincia de Entre Ríos.
Para atender el complejo penitenciario, que incluye diez pabellones masculinos y uno femenino, se cuenta con un total de 238 funcionarios, entre personal de seguridad y administrativos.
“Los internos son distribuidos por acuerdos y los tipos de causa, y tenemos pabellones de máxima seguridad y pabellones modelo. En esta granja penal se desarrollan distintas tareas productivas agropecuarias, siguiendo un modelo de reinserción social, a través del trabajo”, describió Rubén Ezequiel de los Santos, oficial subalcaide de la Unidad Penal Nº 9, y jefe de Industria a cargo de los talleres y laborterapia de los internos, con un equipo de 20 colaboradores.
El oficial detalló que en la granja penal se realiza la cría y faena de animales, y puso el foco en que toda la actividad está orientada a “la rehabilitación mediante la parte laboral y productiva de los internos. Además, se brindan distintos tipos de talleres sobre crianza de cerdos, ovejas, y tenemos un gran espacio destinado a la huerta para abastecer el consumo de los internos de la Unidad Penal”.
En el inventario animal, la unidad tiene en producción diez vacas, un toro, ocho terneras, cuatro novillos; en porcinos 17 madres, tres padrillos, 36 lechones y cinco animales de reposición; en ovinos hay 97 ovejas, cuatro carneros y 68 capones. Además, poseen cinco equinos, dos patos y 10 gallinas.
También hay un espacio destinado a la apicultura, y cuentan con un salón de ventas en la ciudad de Gualeguaychú donde comercializan distintos productos de panificación elaborados dentro del penal. La panadería también provee de productos a la Policía, el Hospital y varias escuelas de la ciudad.
Otras alternativas laborales que se ofrecen a los internos son talleres de albañilería, herrería, carpintería, tapicería y costura, ofreciendo estos servicios para la comunidad.
“Todos los trabajos se realizan dentro del penal, con internos capacitados y maestros que están brindando los distintos talleres. Los internos hacen sus primeros pasos a través de las capacitaciones y después pasan a los talleres”, precisó De los Santos.
Sala de faena
La Unidad Penal Nº 9, es la única en la provincia que cuenta con una sala de faena para pequeños animales, en la actualidad se dedica a los ovinos, con posibilidades de ampliar la oferta a los porcinos.

La faena se realiza bajo estrictos controles sanitarios y bromatológicos, garantizando que la carne esté en óptimas condiciones para su comercialización en carnicerías de la zona.
El primer paso fue una capacitación que recibieron los internos con el asesor Sergio Taffarel, reconocido especialista en ovinos y propietario de la cabaña “El Luchador”.
“Taffarel nos brindó asesoramiento sobre la sala de faena, cómo tratar al animal, las distintas herramientas, los tipos de cortes y las partes del animal. Durante unos meses nos brindó esta capacitación para cuando saliera la habilitación, en la que nos exigían este curso, porque la tarea está a cargo de los internos asesorados por el maestro”, describió el entrevistado y apuntó que durante el trabajo de faena y desposte también cuentan con el asesoramiento de la médica veterinaria Cecilia Lugaresi.
Los internos que trabajan en la sala de faena también reciben un seguimiento y un permiso especial para estos trabajos, “sobre todo porque manipulan elementos cortantes, como cuchillas, chairas, máquinas, entonces la selección es muy minuciosa y delicada. Por eso, además del curso, se trabaja en este aspecto con los internos”.
Los reos que trabajan en la sala de faena reciben un haber estímulo quincenal, que les permite cubrir sus gastos personales dentro de la Unidad.
El jefe de Industria planteó que también se hace un trabajo conjunto con el Juzgado para que “los internos de la unidad, sea dentro de la sala de faena o en cualquier tipo de taller, cumplan la obligación de realizar tareas con carga horaria. Es un enfoque hacia el ámbito laboral y la reinserción social”.
La sala de faena fue habilitada a nivel provincial en julio de 2024, pero se trata de un proyecto que ya se venía trabajando internamente, apuntando al procesado de los animales de la Unidad y para consumo interno.
“Empezamos a trabajar en conjunto con la Municipalidad por una problemática que tenían con los productores de la zona, porque el consumo de cordero podía empezar a difundirse bien, pero no contaban con una sala de faena. Así empezamos a trabajar con Senasa y el Municipio, y tras un año bastante duro de gestión de habilitaciones, conseguimos el permiso para la faena y atender a productores de la zona y la provincia”, explicó De los Santos.
Proceso de faena

Los animales son llevados por los productores y a las 24 horas se los entregan faenados y con toda la documentación oficial para su traslado, “no trabajamos como frigorífico, sino como servicio de sala de faena de ovinos, con toda la certificación oficial”, aclaró el oficial.
La sala está habilitada para atender 30 animales por día, cantidad que se determina por la capacidad de conservación de las cámaras, que ronda las cien reses.
“Una vez faenado el animal, se lo deja reposar unas horas, después se lo ingresa a las cámaras donde permanecen por 24 horas, hasta que el cliente viene a retirarlos”, graficó De los Santos.
Con el avance del trabajo de la sala más productores se fueron sumando para contratar el servicio de la Unidad Penal Nº 9, y en la actualidad están atendiendo a productores de Concepción del Uruguay, además de los de la región y la producción propia.
Como articulación de este proyecto, están ultimando detalles de habilitación para instalar una carnicería de ovinos en la ciudad de Gualeguaychú, “donde venderemos cortes envasados al vacío, media res y cordero entero. Todo lo que se produzca y elabore en la Unidad Penal fresco se venderá en esta carnicería”, detalló el entrevistado.
De los Santos destacó el respaldo de la Municipalidad de Gualeguaychú y el gobierno entrerriano para la puesta en condiciones de la sala de faena, y anunció que están trabajando la posibilidad de ampliar la planta para incorporar la faena de porcinos y lograr la habilitación para la venta de lechones en la carnicería pronta a inaugurar.
Por Pablo Salinas
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