«Para la agricultura que se viene debemos tener a la tecnología como aliada”
Para construir una agricultura capaz de responder a los desafíos del futuro -desde el cambio climático hasta la creciente demanda de alimentos seguros- será fundamental integrar la tecnología como una aliada estratégica. Innovación, datos y herramientas digitales son pilares clave para producir más y mejor, de manera sostenible.
Ante un mundo que crece en demanda de alimentos seguros, el campo enfrenta un nuevo desafío: aumentar la productividad con una superficie en tierras que se mantendrá estable los próximos años. En este sentido, las nuevas tecnologías junto con la inteligencia artificial son las herramientas que permitirán cumplir ese objetivo. El Ing. Agrónomo Juan Pablo Daruich -Coordinador Región Cuyo en CASAFE- nos cuenta cuáles son las soluciones innovadoras y sustentables que ya están llegando para optimizar los procesos productivos de manera más eficiente.

Expoagro (E): ¿Cuál es el rol del agro para garantizar la sostenibilidad en la producción?
Juan Pablo Daruich (J.P.D): Hoy somos más de 8 mil millones de personas en el Planeta y para sostenerlo se necesita del agro. Los pilares en los que nos apoyamos son la producción de alimentos seguros con buenas prácticas agrícolas, cuidando el medio ambiente. Hay que tener en cuenta que la tierra agrícola en el mundo no va a crecer, de hecho, disminuye y con malas prácticas hasta puede decrecer. Debemos pensar en los consumidores y también en los productores agrícolas, capacitándolos para el uso de las tecnologías y el cuidado de la tierra
E: ¿Cómo se puede innovar para ser más sustentables?
J.P.D: En los últimos años ha habido muchos descubrimientos que se han puesto al uso de la agricultura. Lo más llamativo hoy son los drones como una tecnología a utilizarse para la producción sostenible de alimentos. Hasta hace ocho años atrás la capacidad de un dron agrícola era de 5 a 10 litros, hoy en el mercado se encuentran drones con 100 litros de capacidad, lo que los hace más eficientes. Podemos salir a monitorear un lote con un dron más chico que solo tiene una cámara para detectar dónde hay malezas o alguna enfermedad, y luego enviar otro dron solamente a aplicar fitosanitarios a esos lugares, reduciendo el impacto ambiental y siendo más eficientes.
Otra tecnología aplicada son los sensores que se usan en maquinarias como los mosquitos, que al detectar la maleza aplica el producto fitosanitario para controlarla. Esto permite un ahorro del 80% del producto, además de evitar pisotear la superficie. En la zona vitivinícola de Mendoza, por ejemplo, se están utilizando sensores que reportan a una computadora desde donde se ve cómo estamos regando, lo que permite disminuir la huella hídrica. Hay que tener en cuenta que el 70% del agua del mundo se utiliza para la agricultura, por lo que debemos ser más eficientes. Los sensores nos dicen cómo estoy regando, a qué profundidad, cuándo debería volver a regar. Sensores en las plantas que nos dicen cómo están los viñedos.
Con el avance de la robótica ya se están viendo ensayos de robots controlando maquinarias o haciendo labores manuales.
Se está buscando tener menor impacto y mejor huella hídrica y de carbono. Hay desarrollos de certificaciones de calidad que nos permiten demostrar que estamos haciendo las cosas bien. Se viene una etapa junto a la tecnología que nos va a permitir seguir avanzando y tener mejores resultados.
E: ¿Hace más sencillo el trabajo de los agrónomos?
J.P.D: No nos reemplaza al 100% pero nos asiste en el día a día haciendo nuestro trabajo más eficiente. En la detección de plagas, por ejemplo, existen testeos automatizados de las trampas que se usaron siempre pero ahora tienen una cámara que envía una foto y con inteligencia artificial se puede detectar cuál es el insecto para buscar el mejor punto de control para esa plaga. Nos permite hacer nuestro trabajo cada vez más en tiempo real.
E: ¿Cuáles son los beneficios de la inteligencia artificial
J.P.D: Al tener cada vez más sensores y más información, el trabajo se complejiza. En ese sentido la inteligencia artificial nos está ayudando a evaluar datos con mayor rapidez y a tomar decisiones en tiempo real.
En muchas áreas agrícolas tenemos los datos de los sensores que pueden ser de riego, monitoreo de plagas o satelitales para conocer el estado hídrico del cultivo, y la IA nos está ayudando a analizar estos datos de manera más rápida. Es muy probable que en algún momento la IA tome decisiones propias como hacer alguna aplicación fitosanitaria al detectar que en una trampa hay una población suficiente de algún insecto.
E: ¿Qué otros avances observás?
J.P.D: Cada vez hay más desarrollos de nuevos productos. En el caso de la industria fitosanitaria, está siendo cada vez más específica en el desarrollo de moléculas para controlar las plagas. La industria está acompañando esta evolución que ha tenido la agricultura. También hay un gran desarrollo en la genética de semillas que permitió que podamos producir más y mejores alimentos en la misma superficie.

E: ¿Las nuevas tecnologías favorecen la implementación de las buenas prácticas agrícolas?
J.P.D: Las buenas prácticas agrícolas son la base sobre la cual se construye la innovación. No hay tecnología que valga si no tenemos esa base. Toda la agricultura se sustenta en controlar el ambiente, pensar en las personas, en producir alimentos seguros, en reducir la huella hídrica y de carbono. Todas estas prácticas potencian la innovación y el uso de la tecnología.
E: ¿Las tecnologías son las que deben adaptarse a las BMP o al revés?
J.P.D: Creo que son más importantes las buenas prácticas y las tecnologías se tienen que adaptar a ellas. Las BMP ordenan las reglas básicas con las cuales tenemos que trabajar.
E: ¿El avance de la tecnología vino a romper el paradigma de que el campo es un sector tradicional?
J.P.D: Nos cuesta mucho romper esa barrera de que el campo es tradicional y hace lo mismo que hace 100 años. Es importante dar a conocer qué hacemos en el campo y cómo se produce en Argentina. En ese sentido desde CASAFE junto a otras instituciones tenemos el programa El campo en tu vida donde comunicamos cómo llegan los alimentos a la mesa de los consumidores.
E: ¿Cuáles son los resultados en la práctica?
J.P.D: La superficie agrícola creció en poca proporción, pero a la vez se evidencia un aumento de la producción de alimentos mayor. Eso demuestra, en Argentina y en el mundo, que la productividad por hectárea sigue subiendo gracias al uso de la tecnología que permite una producción más eficiente.
E: ¿Cómo ves el campo del futuro?
J.P.D: En el rubro fitosanitario seguramente tendremos productos cada vez más específicos, con moléculas con muy buena actividad sobre plagas sin impactar sobre el ambiente. En cuanto a genética de plantas, soluciones con cada vez más resistencias a plagas, enfermedades y sequías. La implementación de robótica y el uso de drones va a ser cada vez más exponencial, también la IA va a sumar más aplicaciones con mejores costos. No hay duda de que para la agricultura que se viene debemos tener a la tecnología como aliada.
E: ¿La adopción de todo esto por parte de los productores avanza al mismo ritmo?
J.P.D: Si bien se piensa que el promedio de edad en el campo es alto, estamos viendo que con el uso de nuevas tecnologías los jóvenes están siendo de nuevo atraídos por esta actividad. El cambio generacional ayuda a implementar los cambios de forma más rápida.
Por Paola Papaleo
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