Remolacha forrajera, el cultivo que desafía el frío y mejora la producción de carne en la Patagonia
El déficit forrajero en invierno reduce la productividad en los campos ganaderos del sur haciendo que sea una actividad poco rentable, sin embargo una investigación de INTA Valle Medio junto a productores y la empresa KWS, puede cambiar esta realidad y mejorar la eficiencia del sistema a partir de la siembra de remolacha forrajera para pastoreo directo.
De una necesidad siempre surgen nuevas oportunidades. Bajo esta premisa, un equipo de investigación de INTA Valle Medio liderado por la jefa de la Agencia de Extensión, Ing. Agr. Verónica Favere, encontró en la remolacha forrajera el cultivo que puede ser una solución para la producción ganadera durante el período invernal en la zona norpatagónica de Argentina.

El invierno patagónico es muy duro no solo para sus habitantes sino también para los cultivos y para los animales. “En los meses más fríos, si el productor no compra reservas forrajeras de invierno, los animales no tienen qué comer porque las condiciones climáticas no permiten que crezca nada durante tres meses”, dice Favere. Ante esta situación, fue en una gira técnica a Nueva Zelanda con productores argentinos donde se produjo el gran hallazgo: “Si bien la remolacha forrajera se usa hace más de 200 años de otras formas, nuestro hallazgo fue ver cómo usaban un cultivo hortícola en pastoreo directo para la producción animal en una zona de clima templado frío similar a nuestro sur”, recuerda la representante del INTA.
La remolacha forrajera es un recurso forrajero de invierno de altísima calidad, equiparable a un grano de maíz en cuanto a su valor energético, que permite concentrar una gran cantidad de animales en poca superficie. Se la puede utilizar en zonas irrigadas y en zonas de secano. La especialista detalla que, en el caso de zonas irrigadas hay productores que, por ejemplo “tienen más de 40 animales por hectáreas durante 120 días y producen 4000 kg. de carne por hectárea”.
Un cultivo prometedor
Las investigaciones sobre la adaptación y el rendimiento de la remolacha forrajera comenzaron en 2017, al regresar de la gira técnica. La empresa KWS Chile se sumó como socio estratégico y los productores que participaron de aquel viaje fueron los primeros en probar este cultivo.
Con nueve años de trabajo y ocho ciclos completos del sistema funcionando, actualmente ya se comercializan tanto las semillas de remolacha como el fertilizante, y, aunque la jefa de la Agencia de Extensión asegura que todavía queda mucho trabajo por hacer, los beneficios están a la vista. Un ensayo comparativo entre animales con engorde tradicional y terminados a remolacha, realizado en 2025, demostró que con el nuevo cultivo se logró: Alta capacidad productiva y de carga animal por unidad de superficie, esta combinación a su vez genera una alta producción de carne. Además, se favorece el consumo “in situ” simplificando el sistema, ya que como el aprovechamiento es directo funciona de la misma forma que un pastoreo rotativo de pasturas. También se pueden lograr ganancias de peso promedio que van entre 0,8 y 1 kg por animal por día desde el día 1 del consumo de remolacha forrajera. Otro hallazgo fue la buena performance y conformación de medias reses, ya que los animales terminados con remolacha presentaron grasa blanca y buen engrasamiento, lo que hace posible “sacarlos gordos” directamente del lote sin necesidad de pasar por el corral. “En las etapas de terminación se logran ganancias de peso superiores a 1 kg por animal por día”, indicó la investigadora.

En cuanto a la calidad del recurso forrajero se evidenció una buena cantidad de proteína en las hojas (22-24 % PB) y una alta concentración de energía en la raíz (3,2 Mcal EM/kg MS). lo que le imprimiría una excelente calidad nutricional.
Por último, es un cultivo altamente resiliente ya que frente a situaciones climáticas adversas (sequía y granizo), tiene una alta capacidad de recuperación que lo sitúa en ventaja frente a otros cultivos como el maíz.
Para ejemplificar los buenos resultados de este cultivo, Favere cuenta que con solo 2 hectáreas de este novedoso cultivo, un productor de la localidad de Cholila (Chubut) ahora puede alimentar un rodeo de 100 vacas durante todo el invierno. “Ese productor está en Disney porque en esa zona es muy difícil producir alimento por el frio y por la nieve, y trasladar insumos hasta allí también es muy costoso”. En el caso de los productores ubicados en zonas de secano, el rendimiento del cultivo de remolacha es menor pero el impacto es igualmente muy alto debido a que “pueden reemplazar muchas hectáreas de verdeo de invierno por pocas hectáreas de remolacha, lo que les permite sembrar otros cultivos”.
Si bien este cultivo requiere una inversión que ronda entre los US$1.800 y 2.000/ha., “la alta productividad hace que el costo sea muy bajo”, analiza la experta y comparte que en todo el país ya se cultivan 2400 hectáreas aproximadamente.
Además, aunque todavía no cuentan con datos suficientes, los primeros análisis de calidad de carne demostraron que la carne tiene características similares a la de una carne terminada a pasto, y con un contenido de antioxidantes superior a la de animales terminados a corral.
Desafíos por cumplir

Los beneficios de este descubrimiento, apto para alimentar al animal en todas sus etapas, son muchos. Asimismo, para masificar su puesta en práctica aún hay algunos obstáculos que superar. “El principal desafío es adaptar un cultivo intensivo a la idiosincrasia del productor ganadero que al principio cuestiona el cambio, pero cuando hace los números y ve la cantidad de kilos que puede producir, se entusiasma”, asegura la líder del proyecto.
La siembra se realiza en primavera, como el maíz, pero su manejo requiere más atención: “Los primeros estadios son cruciales. La implantación del cultivo es determinante para saber finalmente qué stand de plantas vamos a contar; por otra parte, la siembra tiene que ser de precisión ya que la semilla es delicada y debe sembrarse a no más de 1,5 cm. de profundidad”.
Con la implementación del cultivo de remolacha forrajera para pastoreo directo, el déficit forrajero durante los meses de frío ya no será un problema para los productores ganaderos.
Por Paola Papaleo
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